Cuotas a tu medida
Igualitaria, por indiviso o fija. Defines la modalidad una vez y el sistema reparte el resto solo.
Cuotas claras, gastos con comprobante y un estado de cuenta que tus vecinos entienden sin que nadie se los explique. Así se acaban las juntas de tres horas.
Nadie desconfía de un número que puede ver. De Acuerdo pone el mismo estado de cuenta frente al administrador y frente al vecino — al mismo tiempo, con el mismo detalle.
En la mayoría de los condominios el registro vive en la libreta de una persona. Cuando un vecino pregunta, la respuesta llega tarde, incompleta o suena a excusa — y ahí empieza el pleito, aunque las cuentas estén bien.
¿En qué se fue el dinero?
El gasto existe, el comprobante está en el cajón de alguien, y la pregunta se contesta de memoria tres meses después.
Yo sí pagué
Sin folio ni recibo, el pago en efectivo depende de que dos personas recuerden lo mismo.
¿Cuánto hay en el fondo?
La reserva y el gasto corriente terminan revueltos en la misma cuenta y nadie sabe cuánto es de quién.
Cada egreso lleva su ticket adjunto. El vecino abre el gasto y ve el comprobante, no un número sin respaldo.
Igualitaria, por indiviso o fija. Defines la modalidad una vez y el sistema reparte el resto solo.
Días de gracia y porcentaje a tu medida. Nadie tiene que cobrarle a su vecino en persona.
Si pagan de más o en partes, el sobrante queda registrado a nombre del departamento. Nunca se pierde.
Un documento imprimible con todo el historial. El que necesita cualquiera que vende o renta.
Hasta tres accesos por departamento. El propietario ve las cuentas aunque no viva ahí.
Salón, roof, asador. Reservación por horario, cupo, y cargo automático si tiene costo.
Una fuga o una queja entra al muro del edificio. Todos ven que ya se reportó y en qué va.
El periodo se cierra con su corte y sus cifras quedan fijas. El pasado deja de moverse.
Menos de asamblea al mes. Las cuentas ya no se explican en vivo: se consultan cuando cada quien quiere.
Sola versión de las cuentas. El mismo renglón lo ve el administrador y lo ve el vecino, al mismo tiempo.
Fondos separados de nacimiento: corriente y reserva. El gasto del mes no se come el ahorro del edificio.
Tú defines cuántos días de gracia da tu reglamento y qué porcentaje aplica. De ahí en adelante corre parejo para todos, sin que nadie tenga que perseguir a nadie.
Se genera la cuota del mes y aparece en el estado de cuenta de cada departamento.
Todavía sin recargo. El vecino ya ve lo que debe y cuándo se le vence, antes de que le cueste.
Se aplica solo. Puedes condonarlo, pero el sistema te obliga a escribir el motivo.
Corre todos los días a las 2:00 a.m. · Los días de gracia y el porcentaje los defines tú
Dos fondos distintos, dos saldos distintos, y ningún movimiento entre ellos que no haya capturado a propósito el administrador.
Opera el mes: limpieza, luz, mantenimiento menor.
No se toca sin decisión: obra mayor, imprevistos, emergencias.
Sin pedirle el dato a nadie, sin esperar a la junta, sin revisar un grupo de WhatsApp de cuatrocientos mensajes.
No necesitas migrar años de historia. Arrancas en el periodo que viene y de ahí en adelante todo queda registrado solo.
Nombre, unidades y pisos. Si tienes indivisos los capturas; si no, la cuota se reparte igual entre todos.
Monto, día de corte y días de gracia antes del recargo. Se aplica sola cada mes sin que la vuelvas a tocar.
Les llega un correo con su acceso. Dueño e inquilino pueden entrar al mismo departamento.
Nos importa tanto lo que el sistema impide como lo que permite.
No cobramos las cuotas en línea. El cobro sigue siendo entre el edificio y sus vecinos; aquí sólo queda registrado.
Cancelar un pago ya cobrado le avisa por correo al vecino afectado, directo, sin pasar por el administrador.
Cerrado un periodo, sus cifras quedan fijas. Ningún gasto puede aparecer con fecha vieja para cuadrar un corte.
Das de alta el edificio, las unidades y la cuota. Tus vecinos reciben su acceso y el primer estado de cuenta les llega solo.